he pasado unos días chunguillo, agobiao, enrabietao conmigo mismo porque el domingo pasado mi corsa dijo hasta
aquí hemos llegado. y es que le he
gripado el motor. ole, mis bemoles!
y he estado enrabietao porque seguramente hubiera sobrevivido si no le hubiera dado tanta caña y le hubiera hecho caso cuando me pedía que le llevara al taller. el me encendía su lucecita naranja de "fallo en la electrónica del motor". coño, podría ser roja, que me hubiera acojonado más... o quizás no, porque ahora que lo pienso la del freno de mano es colorá y a veces ni la veo. (me consta que no soy el único).
lo extraño es que además de esa sensación de culpabilidad me ha acompañado otra de
pena y tristeza. y aunque nunca he tenido un sentimiento de propiedad hacia el corsa (pero si ni siquiera tiene nombre!), de pronto algo falta en mi vida. justo este fin de semana he leído que esta situación está descrita en los
manuales de psicología y que lo que me está sucediendo se denomina
proceso de duelo. este proceso suele estar asociado en realidad a la pérdida de una persona querida, pero también puede tener lugar si una relación finaliza, si perdemos nuestro trabajo o somos víctimas de un crimen. se da un periodo inicial de aturdimiento o dificultad para aceptar lo que ha ocurrido. puede durar desde unas horas hasta algunas semanas y a continuación irrumpe una mezcla de sentimientos de tristeza, rabia, perplejidad, desesperanza y añoranza. inmerso en este cóctel de sentimientos, me he puesto a bucear en mis albumes de fotografías buscando en alguna esquinita aquella lata verde que me ha acompañado a tantos lugares: madrid, salou, benasque, barcelona, huesca, cambrils, santa coloma de farners, ayerbe, loarre, sitges... y es que aunque poco documentado el corsita me ha acompañado haya donde yo he ido...
incluso hicimos juntos el primer viaje en barco, con destino
Ibiza...
(de dónde volvió tatuado) 
indudablemente junto a él he vivido momentos inolvidables, y no sólo yo, sino que muchos de
vosotros también nos habéis acompañado.
así que os invito a compartir este homenaje a mi primer coche. dejad en los comentarios una nota de adios para el corsita y un recuerdo de lo que fue viajar dentro de él.